Las familias son un elemento clave en la educación digital de los menores. Seis cosas que pueden hacer los padres para que niños y adolescentes aprendan a hacer un buen uso de móviles y tabletas
Desde que las tabletas, los portátiles, las consolas y, especialmente, los smartphones llegaron a nuestra vida, hace ya unos cuantos años, nuestra forma de trabajar, comunicarnos, consumir e interaccionar con nuestro entorno ha cambiado radicalmente. Vivimos conectados casi las 24 horas a los dispositivos. Sin ser muy conscientes de ello, los consultamos de forma casi constante. Al levantarnos, mientras comemos, cuando caminamos por la calle, esperamos a alguien o incluso cuando compartimos sobremesa con amigos y familiares. Cualquier pretexto es bueno para echar un vistazo rápido a una notificación o enviar un mensaje a alguno de nuestros contactos.

Claves para un buen empleo de la tecnología
- Limitar el tiempo en función de la edad del niño. Un aparato electrónico nunca puede sustituir el tiempo que los padres pasan con sus hijos o convertirse en la única forma de ocio, distracción o contacto con otras personas. Elaborar un horario donde se establezcan los momentos en los que el menor puede emplear los dispositivos en casa ayudará a evitar el abuso y mal uso.
- Conocer y supervisar qué contenidos visualizan los hijos. Saber qué influencers o youtubers siguen para asegurarse que son adecuados para su edad y analizar qué impacto puede provocar en ellos. Además de utilizar herramientas de control parental, los padres y madres también deben estar informados sobre las aplicaciones que son útiles y educativas para niños y adolescentes, lo que permitirá poder orientarles correctamente.

